Muchos años som los que llevan mis ojos contemplando los paisajes de Mallorca.
Así, un día, casi sin darme cuenta, dirigiéndome hacia mi estudio, contemplaba esos patios y pensé que también eran muy numerosos los interiores que habían protagonizado mis cuadros.
Casi desde que empezó mi carrera artística, he estado trabajando cerca o dentro del casco antiguo de nuestra ciudad y de manera me ha sido imposible no captar la belleza de dichos patios.
Unas veces sombríos, otras sin embargo, con tanta luz que parece como si quisieran captarla toda. Esos contrastes, esas filtraciones... esa vida.